¿Seguridad o vigilancia en México? El celular te delata
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- 4 jul 2025
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¿Seguridad o vigilancia en México? El celular te delata
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¿Por qué preocupa la nueva ley de telecomunicaciones?
La reciente aprobación de la Ley de Telecomunicaciones ha generado debate nacional. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum defiende la reforma, argumentando que no permite el espionaje, legisladores de oposición expresan preocupación por los alcances que otorga al gobierno en cuanto al uso de datos personales. La ley, según Sheinbaum, no avala la vigilancia sin una orden judicial, pero especialistas y partidos adversarios insisten en que la normativa podría abrir la puerta a abusos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que su administración no espía, como sí ocurrió con gobiernos anteriores. Además, explicó que los datos móviles solo pueden consultarse en casos excepcionales, como desapariciones o secuestros, siempre con autorización de un juez.
¿Qué dicen los críticos sobre esta reforma?
Desde que la ley se presentó en abril, senadores como Ricardo Anaya y Mario Vázquez advirtieron que su contenido representa una vulneración de derechos civiles. En sus palabras, el marco jurídico aprobado da pie a un “Estado espía”, pues permite la geolocalización en tiempo real de dispositivos sin necesidad de una orden judicial, lo que consideran una amenaza a la privacidad.
Además, la reciente implementación de la CURP biométrica elevó la preocupación. El senador del PRI Néstor Camarillo señaló que el gobierno no cuenta con la infraestructura adecuada para resguardar información sensible como huellas, iris o rasgos faciales, y alertó que esta centralización de datos podría generar riesgos mayores si no existen controles independientes.
A esto se suma la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia, que habilita al Ejecutivo federal a cruzar bases de datos fiscales, financieras, telefónicas, biométricas, entre otras, con fines de localización de personas. Aunque el objetivo declarado es buscar a desaparecidos, el uso amplio de la información sin supervisión judicial previa ha generado resistencia en algunos sectores.
¿Espionaje o modernización institucional?
La presidenta sostuvo que esta legislación busca fortalecer la seguridad nacional y no criminalizar a la ciudadanía. “Es mentira que se pretenda espiar. Nosotros fuimos víctimas del espionaje en el pasado y no reproduciremos esas prácticas”, afirmó, en referencia a su etapa como opositora.
No obstante, la rapidez con la que las leyes fueron procesadas, sin espacio suficiente para el debate público, ha sembrado dudas legítimas sobre sus verdaderas implicaciones. Con 67 votos a favor y 29 en contra, la Ley General de Investigación e Inteligencia ya forma parte del marco legal vigente. El tiempo dirá si estas reformas representaron un avance institucional o si, como temen algunos, se convirtieron en un instrumento de vigilancia excesiva desde el poder.





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